Gladys “La Bomba Tucumana” es una de las personas que no tiene metáforas a la hora de hablar y contar lo que le pasa y siente. Lo ha hecho siempre, más allá de los problemas que esta forma de ser le pueden acarrear. Hoy, una de sus preocupaciones más grandes la tiene con la continuidad de su negocio de empanadas y lo contó con dolor e incertidumbre.
Mientras coquetea con la política, porque entiende que es una manera de acercarse a la gente y poder atender sus necesidades y sigue con su carrera musical, Gladys habló de este momento especial que le toca atravesar con su negocio de empanadas, en “La Noche de Mirtha” en El Trece: “Estoy viendo si voy a cerrar o voy a continuar. Me va excelente, pero los gastos que tengo para mantener mi local no condicen con los ingresos”.
Más allá de que el negocio funcione bien, todo lo que demanda como responsabilidades económicas es lo que le hace ruido y un vacío importante en sus ingresos: “Están los empleados, ARCA, el alquiler... La semana pasada compré una bolsa de cebollas para mi local y la pagué $17 mil pesos, y a la semana siguiente $28 mil pesos… ¿Dónde notan que baja la inflación? Yo no lo noto”, redobló.
Gladys explicó que más allá de su carrera con la música, ella debe redoblar esfuerzos para sostener y ayudar a su mamá, quien está postrada desde hace años, y necesita más de un ingreso. “Yo trabajo para vivir, para ayudar a mi madre. Es la realidad de muchos argentinos. Soy una ciudadana que vive laburando”. Así resumía este presente Gladys, quien está pensando seriamente en cerrar su local de empanadas.
