Julieta Prandi habló en redes y lo hizo con la intención de no volver a hacerlo, por lo menos por ahora. La modelo y conductora anunció desde sus historias de Instagram que había decidido dar un paso al costado en su relación con Emanuel Ortega, su esposo desde hace casi un mes.
Una de las partes de su texto hizo pié en una párrafo de su comunicado que dio lugar a una posibilidad que ya está haciendo mucho ruido: “Más allá de los papeles, que en definitiva no significan nada, cada pareja es un mundo, con sus propios acuerdos. Algunos no son negociables. Esto es todo lo que tengo para decir públicamente al respecto. Espero sepan respetar. Gracias”.
Fue en este punto donde muchos comenzaron a sospechar y a buscar en sus anotaciones lo que había nacido como una infidelidad. Fue Ángel de Brito en “LAM” quien lanzó la primera piedra informativa: “Nos había llegado que él tenía una relación con una chica de un estudio de grabación, que ella lo había descubierto, que se había armado un escándalo tremendo”.
Los próximos capítulos están por escribirse, pero la separación a un mes de haber dado el sí, deja en evidencia que detrás de la separación hay algo realmente “no negociable”.
