El martes 8 de septiembre, Chiche Gelblung volvió a pasar por una nueva internación en Los Arcos. Quien fuera uno de los periodistas más emblemáticos de la Argentina, falleció a los 82 años tras complicaciones respiratorias. Desde el sanatorio no se había expedido un parte médico, lo que hablaba de la gravedad del cuadro de salud.
Chiche, fiel a su estilo, luchó contra viento y marea con cada una de las trabas que le propuso su salud, pero jamás pensó en dejar de trabajar. Así, cada vez que recibía el alta, volvía a su lugar de mayor felicidad, el estudio de un canal de televisión, una sala de radio, una redacción o su propia casa en la que pergeñaba nuevas ideas. Sin ir más lejos, el día anterior a su internación, Chiche Gelblung estaba trabajando a fondo sobre su nuevo proyecto, un programa de stream.
Este 2026, Chiche había atravesado situaciones de salud que lo pusieron a prueba más de una vez. Sufrió un fuerte golpe que le ocasionó una herida en la cara, le colocaron dos stents y tras sufrir una trombosis en el tobillo, permaneció un mes internado. En charla con Ángel de Brito, Gelblung reafirmó la que era su decisión de vida… trabajar: “Estoy muy bien. Estuve dos o tres días internado porque estaba medio flojito. Siempre recomiendan reposo y trabajar lo menos posible, pero yo trabajo igual. Estoy bien, ahora solo estoy disfónico, nada más”.
El trabajo lo mantenía fuerte y de pie y jamás dejaba de reforzar esa pasión: “El trabajo es parte de la terapia. Hay que laburar. Mirá, Moria Casán se levanta a las seis y media de la mañana todos los días. Y es una estrella”, había dicho en Crónica.
Los restos de Chiche fueron despedidos en la sala velatoria de la calle Loyola 1139, en el barrio de Villa Crespo, donde se acercaron ofrecerle el último adiós familiares, afectos, amigos y conocidos. Desde la sede de la Amia, sus restos fueron llevados al Cementerio de La Tablada. En los primeros metros del cortejo, el Gran Rabino de la AMIA, Eliahu Hamra, leyó los salmos junto al féretro del periodista.
Con Chiche Gelblung murió una parte importantísima del periodismo argentino, una forma de hacer y contar la noticia, pero queda su leyenda en cada uno de los que entienden y aceptaron su estilo de informar.
