“A veces la vida te da un cimbronazo así. Y hoy exactamente se cumple 1 año de mi Renacer. Algo que, por un dolor de panza, me golpeó en 3, 2, 1 ❤️🙌🏼”. De esta manera, María del Cerro abría su corazón y compartía uno de los peores momentos de su vida. La detección de un tumor, la cirugía, la espera para ver los resultados y un volver a nacer.
Todo comenzó con un dolor de panza y una reacción rápida: “Después, enterarme de un Tumor de 7 cm en el abdomen, y qué hubiese sido de mí si no me hubiese cruzado con mi ángel, @liladubra, en el momento perfecto. Gracias a @vivisacconeok🙏, que fue puente para conocer a Lila. Coincidir a la misma hora y en el mismo lugar no fue casualidad, y después muchas coincidencias más ❤️🙌🏼. Gracias, amor mío, @memebouquet, por sostenerme la mano y no soltármela nunca más ❤️”.
A los agradecimientos le siguen la fe y ese milagro de encontrar a la persona indicada en el momento justo… aún, cuando surgen las preguntas y los cuestionamientos. Y así lo compartía Mery del Cerro en sus redes: “En ese momento hubo algo en mí que se quedó en una especie de pausa. Sin entender por qué me estaba pasando. Para qué… Todavía hoy tengo algunas preguntas. Pero también hay algo que se transformó profundamente en mí. Hay un antes y un después inevitable…”
Después de la cirugía llegó la espera y el resultado de los estudios… todo era paciencia y algo de miedo: “Después de la operación fueron 40 días de incertidumbre… esperando un resultado. No sabía qué podía pasar, pero estaba confiada. Yo sabía que tenía que terminar bien, y así fue: ‘Lo tuyo es un caso de estudio, lo vamos a presentar en congresos como un caso raro… nunca vieron algo así’. Creer o reventar, tenía que pasarme para algo, o para mucho quizás 🙏❤️”.
Un año después, Mery abrió sus ojos de otra manera. Más entera, mas viva y con un agradecimiento eterno: “Y hoy me desperté con el amanecer y con un agradecimiento tan especial y distinto… 💫. Cómo no agradecer la vida con todo lo lindo que me dio y me da. Por eso trato de vivirla lo más a fondo que pueda, con la intensidad que me caracteriza 🤪😂, porque al fin y al cabo acá estamos y no sabemos nunca hasta cuándo 🍷❤️. Vivir la vida a fondo, hacer lo que nos gusta y no quedarse con las ganas de nada, así bien intensa como me gusta a mí 😂🥰❤️”.
Y su agradecimiento va para todos y cada uno de los que la acompañaron y le hicieron más fácil el camino que la enfrentó a una de las peores vivencias de su vida. “Mis agradecimientos eternos ❤️. Gracias eternas a @rodrimoranazzi , que fue quien me operó con tanta empatía y cariño. No me voy a cansar de agradecerte 🙏❤️ Gracias a tu equipo increíble, arrancando por @dra.roverano , que fue tan pero tan divina en todo momento ❤️🙌🏼. Gracias Pablo Dimitroff, que pusiste la Clínica Swiss Medical @swissmedical a disposición para ayudarme en todo lo necesario ❤️🙏 Gracias @docaraujoz por tu contención antes y después con tanto amor ❤️🙏. En fin… Salud, la vida es una 🍷💫🙏”.


