El Estadio 23 de Agosto de San Salvador de Jujuy se vistió de fiesta en una noche histórica junto a Cazzu. En el primer estadio de su carrera, y con la puesta más grande a la que se sumerge como artista, su provincia natal fue el lugar soñado para marcar un hito memorable.
Siempre este momento bisagra fue pensado para que suceda en la cuna de “Latinaje”, adentrándonos en las raíces de nuestra identidad latinoamericana, y levantando con orgullo la bandera de quienes estuvieron antes que nosotros escribiendo un legado de diversidad y cultura ancestral.
El primer estadio de la carrera de Cazzu tenía que ser en su casa. Así lo soñó ella y su público, así se sentía en cada sonido de “Latinaje” que viene enamorando al mundo con su abanico majestuoso de canciones. En medio de un momento de expansión internacional, siendo ovacionada en los recintos más importantes y consagrándose no sólo como una de las artistas más importantes de la música argentina y latinoamericana de esta década, sino como una referente para generaciones enteras, Cazzu volvió a Jujuy y la celebración fue total.
Respondiendo a la invitación, el público se entregó por completo inundando de color el recinto, en un despliegue monumental de prendas, vestuarios especialmente diseñados y elegidos, máscaras de miles de formas, accesorios y mucho papel picado que voló por cada rincón. Con una puesta de nivel internacional, equiparando este recinto a los elegidos convencionalmente para este tipo de show, “Latinaje” se disfrutó en todos sus detalles. La teatralidad, la danza, la escenografía y visuales, la presencia arrolladora de Cazzu y el talentoso grupo de músicos y bailarines que la acompañan, emocionaron por completo a las miles de almas presentes.
Este show especial, contó con sorpresas preparadas exclusivamente para la ocasión: La carroza realizada por mujeres jujeñas, basada en las que se utilizan para el desfile del día del estudiante en este mismo recinto todos los años. Además, las inflatables Diablas características del carnaval de Jujuy fueron interpretadas por las mujeres de la comparsa Los alegres de Uquia.
Cada momento fue un homenaje a su tierra, pero uno de los más emocionantes llegó con las coplas jujeñas escritas y relatadas por Cazzu acompañadas por visuales y música en vivo causando la ovación de todo el estadio.
