Este lunes 29 de junio, Fito Paez volvió a presentarse en un Movistar Arena repleto, en lo que fue el quinto concierto del año en ese escenario, antes de emprender una nueva etapa de Sale el Sol Gira Argentina, el tramo del tour que desde julio lo llevará a reencontrarse con el público de distintas provincias del país.
Durante más de dos horas, Fito volvió a confirmar que pocas obras en la música en español poseen la amplitud y la vigencia de la suya. Con un cancionero que atraviesa más de cuatro décadas, puede cambiar el recorrido sin alterar el destino: una celebración compartida entre letras y melodías que ya pertenecen a varias generaciones.
La noche estuvo atravesada por himnos que el público hizo completamente suyos, como “El amor después del amor”, "Mariposa Tecknicolor", "Al lado del camino", "Dar es dar", "Hazte fama", “11 y 6”, “Tráfico por Katmandú”, “Lo que el viento nunca se llevó” y "Brillante sobre el Mic", además de una celebrada interpretación de "Yendo de la cama al living", de Charly García. También hubo espacio para mirar hacia adelante con "Shine" y "Las Fuerzas Armadas del Amor", los dos cortes del nuevo álbum de Paez que abrieron la noche.
A su vez, un condimento muy especial del show tuvo que ver con un momento íntimo, protagonizado por Fito, su piano y el público. Luego de quedarse solo arriba el escenario, avisó: “Esta es la parte en la que no sé que voy a tocar”.
A partir de ahí, y por un buen rato, el artista navegó por distintos capítulos de su obra (e interpretó, también, “Mother” de John Lennon) y finalmente agradeció la complicidad: "Gracias por este silencio, que en este momento de la historia pareciera haberse perdido. Lo agradezco porque la música se mueve mejor allí y llega a los corazones".


