La muerte de Ernestina Pais dejó un enorme vacío en quienes la conocieron, en quienes convivieron desde lo laboral o lo personal y en cada uno de los que disfrutaron su trabajo, su entrega y entendieron su honestidad al hablar de situaciones personales que no siempre fueron buenas. Pero así era ella… frontal, verborrágica, expresiva y sincera.
Moria Casán se quebró al recordar a Ernestina y en el comienzo de su programa le dedicó sentidas palabras… “Estamos así, atravesados por el dolor. Es una cosa muy fuerte lo que ha pasado. Se ha despedido de este mundo, ha partido nuestra querida Ernestina Pais. Un beso a toda su familia, a su hermana, a su madre, a su hijo Benicio… Creo que nunca se dio cuenta de lo que pasó, si eso puede llevar algún alivio a tanto dolor”, expresó. “Fue algo inesperado, primero por el impacto, por cómo pasa, porque es algo que vos decís: ‘La atropelló el Tren de la Costa’. Y decís: ‘¡Guau!’. Es diferente a decir: ‘Le agarró un paro’, o ‘se desmayó’, o ‘se golpeó la cabeza’. Es una forma muy dura y, además, absolutamente trágica”.
Ana Acosta, quien tenía una profunda amistad con Ernestina Pais habló de señales: “Tenía la mejor sonrisa del ambiente artístico, pero lo que más me gustaba era que le ponía la mejor onda a todo. Jamás la vi criticar nada, jamás la vi molesta por algo que podía pasar arriba del escenario, vivir de gira es complicado y ella le ponía la mejor. Y en el escenario otro tanto”.
Y fue entonces cuando Ana habló de ese detalle que la hizo sentir cerca de Ernestina: "Tengo un grupo con mis ex compañeras del colegio Santa Unión. Cuando se supo lo de Ernestina me estuvieron escribiendo y estaban preocupadas porque yo no les contestaba. Ayer, cuando estaba en la Chacarita, les dije 'chicas estoy bien, mañana hablamos'… Y hoy me puse a contestarles. Mandé audios, como hacemos todos. Y cuando termino de enviar el último audio escucho un 'clin, clin': la computadora, que estaba apagada desde el miércoles, se había prendido sola. Con lo cual dije 'bueno, gracias, Ernestina, veo que estás bien'". El que quiera creer, que crea, se los juro por mis hijas. Quedé en shock”.
Diego Ramos también habló de Ernestina, sobre su presente y su tiempo compartido en el escenario: “Me sumé hace muy poquito como un reemplazo y la veía a ella feliz mirando a sus compañeros. Muy presente, de verdad estaba feliz y plena. Era luchadora, tenía ganas de pasar un mensaje con la lucha contra el alcoholismo y estaba rearmándose. Cuando uno tiene un familiar postrado no se enoja porque no puede caminar. Un adicto no puede. Muchas veces no entendemos que la enfermedad domina la mente”.
